jueves, 3 de mayo de 2012

Excursión por Francia (Charente Maritima)



Aprovechando que la fiesta del 1º de mayo caía en Martes y se formaba un puente de cuatro dias, el equipo formado este año por Mikel y Rosa, Patxi y Mª Angeles, Marisol y Merche , Marian y Yo, decidimos dar una vueltecita por la comarca francesa de Charente Maritime region atlántica por excelencia, con impresionantes forticaciones por doquier, construidas en su día (siglos 14º y 15º) para defenderse de los ingleses, que en aquella época debían de ser "muy malos" Para ello tomamos como sede  LA ROCHELLE.

Lo primero que hicimos fué reservar el hotel:                      
             (La Tour de Nesle)

No era como pa echar cohetes, las habitaciones muy corrientitas, pero no estaba mal, el precio era bueno y el desayuno muy bien y sobre todo una ubicación inmejorable, en el mismo puerto viejo con vistas a las torres que defienden su entrada.






Como eramos 8, en lugar de llevar dos coches, decidimos alquilar una furgoneta, asi fuimos todos juntos, en alegre camaradería, haciendo el viaje mas divertido.




Salimos de Bilbao, el Viernes a las 3,30 de la tarde, sin llover, y tras un par de paraditas llegamos a La Rochelle a la 9 de la noche, nos instalamos en el hotel y salimos a dar una vuelta y buscar un sitio para cenar, ya con los paraguas abiertos, no fué fácil, pues estos franceses son bastante setas y cierran la cocinas bastante pronto, al tercer o cuarto intento encontramos uno que nos dió de cenar "por los Pelos".


Al salir llovia de lo lindo, así que sin mas preámbulos nos fuimos para el catre.

El Sábado, nada mas levantarnos, mirar por la ventana !!lloviendo!! que mala pata, pero bueno ya íbamos advertidos por las predicciones meteorlógicas, así que bajamos tranquilamente a desayunar y a continuación nos fuimos a la Oficina de Turismo a recabar información de los alrededores, alli tomamos la decisión de dar una vuelta por la Isla de Rè, así que nos preparamos, porque además de llover, hacia fresquete, nos montamos en la furgo y hacia alli nos dirigimos, poniendo al mal tiempo buena cara.
Para entrar a la isla hay un puente, de peaje (8 Euracos) por vehículo, menos mal que solo llevamos uno, ja.ja.

La capital de la isla, San Martin de Ré es un encantador pueblo totalmente fortificado, 14 km. de murallas levantadas en el siglo XVII que todavia sigue intactas. El puerto está lleno de restaurantes y terrazas y las callejuelas colindantes con cantidad de tiendas, en fin un precioso conjunto que invita a pasear, pero con mejor tiempo !carajo! a nosotros no nos paró de llover en todo el dia, asi que paseamos por interiores, estuvimos visitando el mercado y ..... algo bueno teníamos que encontrar, por un módico (muy módico) precio nos comimos, a los que nos gustan, un montón de ostras.


Después de tomar un vermouhtcito llega la dificil tarea de encontrar un lugar idoneo para darle al bocata, pues seguia lloviendo, tras un montón de vueltas por los alrededores en Santa Maria de Ré, cerca de la plaza del pueblo encontramos un sitio resguardado con una marquesita donde pudimos hacer nuestro pic-nic, de pié, pero sin mojarnos, menos dá una piedra.


A continuación nos fuimos a La La Flotte, otro bonito pueblo a tomar un cafecito, unos y una copita, otros y tras este piscolavis nos dirigimos de vuelta hacia el puente para salir de la isla !Ah, por cierto! a la salida no cobran (vaya chollo).

De nuevo en el continente, como era pronto para volver "a casa" y
aunque seguia lloviendo, nos dirigimos hacia el norte a  Marsilly y  a
Esnandes, dos pueblos no muy lejanos. para visitar sus respectivas iglesias, que son de una construcción  muy singular y curiosa, en Marsilly nos cobraron 2 Euros por subir (a pié), no se cuantas escaleras para llegar al campanario y observar sus vistas, que tampoco son nada del otro mundo, y como el tiempo no estaba bueno, peor.




 Nos gustó mucho mas la de Esnandes, que también cobran por subir a su tejado almenado, no se cuanto, porque esta vez no
subimos.




Desde aquí si que nos fuimos directos de vuelta a La Rochelle, dejamos la furgo en el parking y nos dirigimos a la zona del puerto, entramos en uno de los bares mas emblemáticos de la zona, muy bonito,   con  tres plantas, donde nos encontramos trabajando una chica de Tenerife, que nos dió algunas referencias de donde poder cenar y hacia alli nos dirigimos, habia bastante gente por la zona, asi que nos costó un poco encontrar un sitio para los 8, pero al final lo conseguimos, y no cenamos nada mal por cierto, y el precio bastante razonable. Callejeamos un poco para bajar la cena, y entre que llovia y habia poco ambiente nos fuimos a la cama enseguida.


El Domingo, al levantarnos y  ver que no llovia y habia intervalos azules en el cielo, incluso algo de solete, se nos cambió la cara y bajamos a desayunar con mejor estado de ánimo. Este dia decidimos visitar por la mañana la Villa galo-romana de Saintes, con varios lugares de interés. Visitamos en primer lugar la iglesia de St. Euthrope, tanto la cripta como el templo, que por cierto es parada en el camino de Santiago,















desde aqui, como está bastante cerca nos fuimos dando un paseo hasta las ruinas del Anfiteatro, que como eran las 12,10 estaba cerrado, pero desde fuera se ve bastante bien, merece la pena.



Volvimos a coger la furgoneta y nos fuimos a visitar, en el otro extremo del pueblo, la Abadía des Dames, que es preciosa y nos gusto mucho.
Como cuando salimos estaba lloviendo un poco, aprovechamos para hacer un receso y tomar un aperitivo en un bar y de paso hacer una visitita al "Sr. Roca"

Antes de marcharnos de Saintes fuimos a ver el Arco del Triunfo de Adriano, ubicacdo en una plaza a la orilla del rio.
 
Aunque nos dejamos en el tintero algunas visitas (El Museo Romano, La Catedral de St. Pierre) no hay tiempo para todo, emprendimos viaje rumbo a la Isla de Olerón.

Como para llegar al puente que da acceso a esta isla hay que pasar muy cerquita de Marennes (Capital de la Ostra) no pudimos sustraernos ha hacer un pequeño desvio y visitar la zona, donde hay innumerables cultivos ostrícolas, amén de hacer una "pequeña cata" ya que era la hora ideal para el aperitivo.




Como eran ya cerca de las tres de la tarde y el aperitivo nos revolucionó los jugos gastricos, sin mas dilación buscamos (y encontramos enseguida) un sitio ideal para sacar el arcón de las viandas y proceder a la comida. El cielo estaba "entreverao" o sea nubes y claros, pero cuando estábamos en lo mejor, con el bocata y vaso de vino en la mano, se puso negro de repente y empezó a caer agua de lo lindo !no veas la que se armó! desbandada general, todo el mundo corriendo a resguardarse a la furgo, con los correspondientes daños colaterales (derrame de vino sobre los asientos) el caso es que al cuarto de hora lucía el sol otra vez, un mal trago.


Luego quedó una tarde muy buena, asi que aprovechamos y nos recorrimos practicamente toda la isla, visitamos el faro de Chassirón , el puerto de La Cortinière, dimos una vuelta por el pueblo de Saint Denis, paramos en varios puntos de la zona costera del sur de la isla.











Como no teníamos tiempo, nos faltó visitar Boyardville, y realizar la excursión en barco a Fort Boyard. Hay que dejar algo para el próximo viaje.

De camino de vuelta aprovechamos para hacer una rápida visita a Brouage, curiosa ciudad (mas bien, pueblo) amurallado del siglo XVI, que fué visitada por el rey Luis XIV, segun dice una inscripción en uno de sus muros.


 También vimos, cerca de Rochefort , un puente colgante de hierro, similar al nuestro de Portugalete, pero en pequeño, sobre el rio Charente.

Una vez en La Rochelle, unas vueltecitas por los alrededores del puerto y a cenar, que si te entretienes, no te dan en ningun sitio, paseito nocturno y a dormir.


El Lunes, por fin un dia bueno y esto, quieras que no, te carga las pilas de la moral a tope. Después del desayuno, el dueño, nos invitó a subir a la terraza de la azotea del hotel que tiene unas vistas extraordinarias de todo el entorno para poder sacar unas fotos, se lo agadecimos, y subimos

A continuación dedicamos la mañana a descubrir "en profundidad" la ciudad vieja, recorrimos sus peculiares calles, la mayoria de ellas aporticadas, ¿será por el mal tiempo frecuente? descubrimos sus rincones admirando la mezcla de edificios de arquitectura tradicional con otros monumentales de piedra, visitamos los mas emblemáticos e interesantes.

 El Ayuntamiento (es una joya), La Torre del Reloj, el Palacio de Justicia, La Bolsa, La Catedral, que es una mole que no dice nada por fuera, pero que por dentro no está mal, tiene unas bonitas vidreras.


Tras tomar un cafelito en el rococó Café de la Paix en la Plaza Verdún, nos fuimos hacia la playa y a visitar las tres torres de defensa del puerto, la de St. Nicolás, la de La Cadena y la de La Linterna, y todo su entorno.
















 Las visitamos por fuera, cobraban 6,50 E. por visitar una torre y 9,50 E. por la visita a las tres, no es que sea caro, pero, entre pitos y flautas, te lleva mas de hora y media y teníamos otros planes.

Fuimos a por la furgo, embarcamos, y nos dirigimos otra vez a la Isla de Ré, primero comer y luego visitar de nuevo los lugares de interés, pero esta vez con buen tiempo.

La comida, en plan Pic-Nic, la realizamos en un área al lado de una playa a las puertas de la fortaleza de San Martín, un sitio de lujo.


A continuación nos fuimos andando hasta el centro del pueblo a lo largo de la muralla sobre el mar, un paseito, y pudimos "admirar" en el trayeto a los famosos burros con culote típicos del lugar.



Despues de tomar un café en la zona del puerto y zapatear por sus calles aledañas, llenas de tiendas, casi todas de "turistadas" volvimos hasta la furgo, otro paseito, para dirigirnos a ver el Faro des Baleines  y sus alrederores.

 














Cuando regresamos a La Rochelle, ya estaba anocheciendo asi que de nuevo emprendimos la "dificil tarea" dada la hora, de buscar un sitio para cenar, pero lo encontramos.

 
Acabamos un poco tarde, del horario francés claro, y al salir como hacia un calor muy raro (o sea frio) y visto lo visto, el ambiente nocturno de dias anteriores nos fuimos poco a poco pero directamente al Hotel. 

El Martes: Como era el último día y hacia bastante bueno, habia que aprovecharlo al máximo, así que desayunamos, recogimos los bártulos y después de pagar la cuenta y cargar la furgo nos pusimos rumbo a Rochefort, villa con un arsenal maritimo importantísimo, el mas prestigioso astillero francés de su época  y que nos propusimos visitar


Empezamos por la Cordelería Real, un impresionante edifico de mas de 370 mt. de longitud, construido en tiempos de Luis XIV, donde se fabricaban todos los cordajes y cadenas de los barcos de guerra de aquella época, continuamos la visita por los diques y darsenas cercanos, en uno de ellos, desde hace varios años se está contruyendo una réplica de la fragata Hermione, con la que, en su día (1.780) Lafayette cruzó el atlántico rumbo a Canadá.

Salimos de todo este "montaje" por la grandiosa puerta que está al lado de Museo de la Marina y nos adentramos en el pueblo, dimos un pequeño paseo (habia mercadillo) y visitamos por fuera la casa del marino y escritor Pierre Loti. hoy convertida en museo.


Desandando lo andado, regresamos tranquilamente al parking de la Cordeleria donde habíamos dejado aparcada la furgoneta y nos pusimos de viaje dirección Sur, de camino, antes de llegar a Saintes se encuentra, en medio de un bosque milenario el precioso palacio de La Roche Courbon, con sus magnificos jardines,  y que no pudimos pasar sin dejar de verlo.















En los aledaños del palacio, dando un paseito de unos 800 mt. por el bosque hay un enclave con una serie de cuevas donde se han encontrado vestigios prehistóricos, pues hasta alli nos fuimos, ya que formaba parte de las visitas incluidas en el precio de la entrada.

Acabada esta visita, cogimos la autopista dirección Burdeos, paramos en un aréa de descando la mar de chula, a dar cuenta de la últimas viandas y cuando terminamos, rumbo a España, a casita.

Para ver mas fotos de la excursión: Pincha Aqui....LA ROCHELLE




domingo, 18 de marzo de 2012

Escapada a ANDORRA

El Domingo dia 11, Luisfer, Jon, Josetxu, Toño, Javi, Mikel y Yo, después de comer, a las 2,30 H. arrancamos de Bilbao en nuestra flamante forgoneta con dirección a Andorra a pasar 5 dias de esqui. Después de una breve parada en la zona de Los Monegros y tras un pequeño desliz en la salida de la autopista en Lérida, llegamos a las 9 H. al Hotel Cosmos, en Les Escaldes, nos instalamos y nos dió tiempo de cenar y ver el partido del Glorioso Athletic.



(Nos quedamos todos un poco "larris" tras la derrota ante Osasuna)






El Lunes, desayunamos en el hotel, montamos en la furgoneta y nos dirigimos al parking del Funicamp, en Encamp, nos preparamos, cogimos la "herramienta" y tras 20 min. de telecabina
desembarcamos en lo alto de las pistas ávidos de nieve.


El tiempo era buenísimo y la temperatura sensacional, y como la nieve estaba en buenas condiciones empezamos a recorrer kilómetros, dando un poco de "lija" para entrar en calor.

Por la mañana anduvimos por Pas de la Casa, Grau Roig y bajamos has El Tarter.


Tras la obligada parada en una terraza en pistas para comer el bocata con la consabida cerveza, aprovechamos para ligar un poco bronce, pues pegaba el sol que no veas (20º), por la tarde nos estuvimos trabajando las palas de Soldeu, el caso es que bajamos a la furgoneta a las 5 de la tarde.


Vuelta al hotel, ducha de rigor, cremas y de compras por el pueblo. Acabamos cenando (una calçotada, y mas cosas) en el Papanico en Andorra la Vella.



El Martes, mas de lo mismo, sol y esqui a tope, solo que esta vez dejamos la furgona aparcada en Canillo, así a la vuelta podíamos bajar esquiando hasta el aparcamiento. Anduvimos recorriendo el espacio de Grandvalira, eligiendo las zonas de mejor nieve y las que nos habiamos dejado en el tintero el dia anterior.


Por la tarde paseo y tiendas por Andorra y a cenar al restaurante Don Denis, conocido de veces anteriores, bastante bien por cierto.

El Miercoles, por la cosa de la variedad decidimos cambiar de zona y nos subimos a esquiar a Ordino-Arcalis, además aprovechamos una promoción (no voy a contar de que) que pagando un forfait te daban dos, a sea esqui a mitad de precio.

Nos salió otro dia de sol que no veas, por la mañana en algunas zonas la nieve estaba un poco durita pero luego se puso bastante buena, y como la estación no es muy grande nos dió tiempo a darle mas de "dos vueltas" a todas la piestas, el caso es que disfrutamos la jornada a tope.

jueves, 23 de febrero de 2012

REINOSA

Ayer Dia 22, aprovechando que todos los pronósticos eran favorables, Javi, Toño y Yo, nos animamos a subir al Alto Campoo a pasar el dia y hacer unas bajaditas por sus pistas. Yo tenía ganas, primero porque hacia tres temporadas que no habia estado en la estación y luego para probar mi maltrecha rodilla, ya que estoy saliendo de una lesión, producida por una caida de la bicicleta.
Salimos de Bilbao a las 8 de la mañana y tras un "placentero" viaje a las 10,15 estábamos disfrazándonos de esquiadores en el parking de la estación. El día, fabuloso, sol radiante, ni gota de viento y temperatura bastante agradable.
Nos encontramos con el inconveniente que para sacar el forfait habia una cola de aqui te espero, yo calculo que de mas de media hora, menos mal que Toño, como lugareño que es, se metió por la "trastienda" y contactó con algun conocido y nos quitamos ese marrón.


La estación está de nieve hasta arriba y muy buena, asi que aprovechamos para hacer unas cuentas bajadas, primero suave, pero al ir comprobando que la rodilla no molestaba se fué metiendo cada vez un poco mas de ritmo.


Disfrutamos a tope del dia superlimpio, de las espectaculares vistas desde el Tres Mares y aledaños y de la nieve, hasta las tres de la tarde que nos fuimos al coche, nos cambiamos y nos bajamos a La Cotera, en Aviada a dar cuenta de unas alubias con chorizo y unos huevos fritos con jijas para rematar la jornada.


Tras tonar un chupito en la bonita taberna de La Joyanca, viaje de vuelta a Bilbao, a las 7 de la tarde en casa, en la ducha.
Resultado total, un dia de !! 10 !! A ver si tenemos oportunidad de repetir antes de que se acabe la temporada.

jueves, 26 de enero de 2012

Esqui en ISCHGL. Enero 2012

Este año empezamos nuestra temporada la semana del 14 al 21 de Enero y elegimos para ponernos las tablas por primera vez la estación austriaca de Ischgl, que para mi es una de las mas valoradas en mi ranking, si no la primera, mi estación de referencia, como decía en la reseña publicada en marzo de 2010. Ya que lo tiene todo, un gran dominio esquiable, mas de 230 km. de pistas de todo tipo, largas (La Eleven de 11 km.) cortas, anchas, estrechas, fáciles, difíciles (con hasta el 70% de desnivel) con todo tipo de orientaciones, una nieve generalmente fabulosa, una red de remontes de última generación, un ejército de máquinas pisapistas que te dejan la estación "maqueada" todos los dias, y un apresky de cinco estrellas, un montón de garitos para todos los gustos con muchísima marcha (parece San Fermín) y por las noches le llaman la Ibiza de los Alpes, con Pachá incluido. Puedes encontrar un ambiente para cada estado de ánimo.

El equipo lo formamos, Josetxu, Mikel, Toño, Jesus y Yo, iba a haber venido Joserra, pero al última hora, por problemas familiares se tuvo que quedar en tierra, aunque le tuvimos presente en nuestros corazones toda la semana.

El viaje lo realizamos como siempre, en furgoneta, salimos de Bilbao, tras estibar los bártulos a toda prisa, a las 7,30 H de la mañana y después de parar a comer en un area de servicio en ruta, llegamos a Annecy a la 7,30 H de la tarde (12 horitas de viaje), nos instalamos en el hotel Novotel y salimos a dar una vuelta por el pueblo y cenar.

Por la mañana, al sacar la furgoneta del parking, una columna se cruzó en el camino y le dió un "toque" a la puerta con el resultado de bollo y rotura de luna, pero el amigo Mikel, emulando a M'Guiver, con un cartón y un rollo de cinta americana, resolvió el problema y pudimos continuar el viaje sin mayores incidencias.

Como en la carretera no hubo ningún contratiempo, a las 2,30 estábamos en la estación asi que tomamos posesión del apartamento, que por cierto era muy espacioso y estaba muy bien, al bajar todos los bultos para instalarnos nos dimos cuenta que se habia quedado en Bilbao, en el congelador, parte de la comida (es que, la prisas....) pero bueno, con lo que traemos seguro que no pasamos hambre. Nos dió tiempo de prepararnos algo para picar antes de salir a dar una vuelta y apañarnos los forfaits y asi evitar la aglomeración del domingo.

Sacamos el forfait para cuatro dias, ya que la predicción meteorológica daba bueno hasta el miercoles, y el jueves se empezaba a torcer, al final acertamos de pleno.

Esquiamos cuatro dias, Domingo, Lunes, Martes y Miércoles con buen tiempo, pleno sol, ni una nube, sin apenas viento, De Lujo, eso si, con temperaturas bastante frias (frescas para los de Bilbao) hasta -12 graditos por las mañanas, aunque metidos "en faena" no se notaban, luego al mediodia se estaba de maravilla para disfrutar del bocata de chistorra y la cerveza en la terraza de turno y a partir de las 3 que empezaba a pegar la sombra y bajaba la temperatura, a esquiar en las pistas con sillas calfactadas !!que nivel!!.

Como todos los dias metíamos 6 horas de esqui de promedio nos dió tiempo para recorrer la estación de arriba abajo y de izquierda a derecha, espoleados por el amigo Toño que no le gusta dejar ninguna pista del fotoplano sin patear. Y como Jesus que llevaba echufada en su maravilloso Iphone una aplicación de esqui con Gps, nos enterábamos de las distancias recorridas, entre 60 y 80 km. diarios y la velocidad puntual máxima alcanzada 82 km/h. !una maravilla!

Terminado este "trajín" llegaba lo mejor, (para algunos), relajar las maltrechas piernas y acelerar el espíritu tomando unas cervezas en el Schatzi Bar con su potente ambientazo amenizado por unas simpáticas "lecheritas" que no paraban de bailar encima de la barra.



De aqui ya nos ibamos al apartamento a picar alguna cosita, tomar la reconfortable ducha (alguno sesión de bañera) de rigor, un poco de relax, o sea, la siesta del carnero para cargar las pilas y a cenar y después casi todos los dias de nuevo a la calle a descubrir los diferentes ambientes de los innumerables locales del pueblo, Trofana, Kushtall, Coyote, Pachá etc. todos ellos con una marcha que te absorbe si eres de los que te va la fiesta. No en vano el slogan de Ischgl es: "Relax if you can" (Relajate si puedes).

El Jueves, tal y como pronosticaban las predicciones salió nublado y chispeando, como no teníamos forfait para ese dia, cogimos la furgo y nos fuimos a Galtür, y como el tiempo seguia chungo no esquiamos, asi que dimos una vuelta por el pueblo y nos volvimos a Ischgl a tomar algo y a comer a "casa".

Como para el Viernes daban empeoramiento del tiempo decicimos adelantar la salida y volvernos un dia antes, asi que después de comer dejamos los esquis recogidos y las bolsas medio preparadas, pero para no perder espuma habia que hacer el último test nocturno, Jesus y Yo salimos a dar una vuelta de despedida por los garitos mas marchosos !!que pasote¡¡ a eso de las 10 nos fuimos al Trofana y tuvimos que cenar en la barra, porque el resto estaba petado, alli, mas tarde se nos unió el resto del equipo y juntos nos fuimos todos a terminar la fiesta al Pachá. Entre pitos y flautas, a la cama a las 2 de la mañana.

El Viernes nos levantamos temprano, con un poco de resaquilla, después de desayunar, recogimos el apartamento y estibamos la furgo en un pis pas, y a las 9 en punto arrancamos. Estaba nevando y en la carretera habia que andar con cuidado hasta coger la autopista, al pasar el tunel del Alberg dejó de nevar pero estuvo lloviendo con ganas durante un buen rato, menos mal que el impermeabilizado que hizo Mikel al cartón de la ventana dió buen resultado y nos aguantó perfectamente. Comimos unos bocatas en un area de servicio y llegamos a Carcassonne a las 8,15 h. dejamos la furgo en el hotel y nos dimos un paseo por La Citè, aprovechamos para cenar en un típico restaurante y como al salir estaba todo cerrado y además estábamos cansado, nos fuimos rapidamente a la piltra.


El Sábado por la mañana dimos otro paseito por La Citè para verla de dia, desayunamos en una pastelería de un español, que conocemos de otros años anteriores y carretera y manta. A las 2,30 estábamos en el Alto de Itziar, en el Rest. Salegui para darnos un homenaje gastronómico como colofón de una buena semana de esqui.

Después viaje a Bilbao y cada uno a su casa. !!!Hasta la próxima!!

Para ver mas fotos de esta Excursión !!!Pincha Aquí!!!
ISCHGL 2012

martes, 3 de enero de 2012

Dia de Añonuevo 2012


!!Ya se ha pasado otro año!! A que marcha va esto.
Y para empezar bien el 2.012 recurrimos a la buena costumbre de subir al monte, en esta ocasión escogemos como destino el Pagozelai (746 m.) en la sierra de Aramotz.
Salimos de Deusto , Javi, Joserra, el otro Javi, Toño, Josetxu y Yo y en dos coches nos dirigmos hasta Artaun, desde donde empezamos la ascension con el consabido buen humor (a pesar de la crisis)

Comenzamos a caminar por la pista (hormigonada al pricipio) sin demasiada prisa, disfrutando del buen dia que amaneció, comentando los excesos en la cena del dia anterior y huevonadas similares.
Toño andaba acatarrado y en los primeros repechos de la pista, que son durillos, la "caja" no le repondía y se rezagaba un poco, lo que alguno de la cabeza, sin decir nada agradecia.


En un principio teníamos dudas si llegar hasta el Belatxikieta, pero al alcanzar el collado, tras reagrupamiento general decidimos poner rumbo al Pagozalai, que está algo mas cerca y asi llear a casa a hora temprana, para que no haya broncas.


El terreno hasta la cumbre es bastante pedregoso, por lo que continuamos la marcha buscando las zonas con hierba, mas cómodas para andar, hasta alcanzar el buzón, mejor dicho, los buzones, porque en esta cima no hay uno, hay dos.


Aunque hacia algo de viento, y fresquito, abrigándose un poco no se estaba demasiado mal, asi que estuvimos un buen rato disfrutando del paisaje que nos rodeaba, a la vez que degustábamos una botella de cava y unas almendras garrapiñadas.


Emprendimos el descenso por la vertiente opuesta a la subida, y nos tiramos, si querer, mas tiempo andando entre piedras hasta que alcanzamos la pista, algo mas incómodo pero sin mayores problemas y de esta manera pasamos por otros rincones con encanto.


Una vez en la pista, la bajada hasta Artaun se hace en un "pis-pas" casi sin darte cuenta, ya se sabe, "Cuesta abajo, hasta la ...... corre". Una vez en el pueblo, nos cambiamos de calzado, nos tomamos unos calditos en el Rest. Aspuru, un caserío nuevo, de piedra, con unas vistas preciosas, cogimos los coches y rumbo a Bilbao !A Comer!

Para ver mas fotos de la excursión. Pincha AQUI:Año Nuevo 2012