martes, 12 de julio de 2011

Excursion Montañera por el VALLE DE ARAN.

Como todos los años llegó la semana en la que hay que coger la mochila y tirar p'al monte, en esta ocasión el lugar de operaciones elegido ha sido el Valle de Aran. Como ya va siendo tradición se habian programado cuidadosamente tres ascensiones y un dia de asueto para realizar una excursión.


Así que el Lunes Día 4 de Julio nos reunimos todo el equipo, ya metidos en el papel de montañeros, en el habitual punto de
partida de todas la expediciones, Frontón de Sestao, cargados con nuestras mochilas y nuestra gran dosis de ilusión y ganas de pasarlo bien.

Tambien hi
zo acto de presencia nuestro buen amigo y compañero Dioni, que este año, por unos problemillas de salud no ha podido unirse al grupo (es que la pila.......) pero tuvo la deferencia de venir a despedirnos, cosa que todos agradecimos.

LLevamos la furgoneta de Erakus y el coche de Juanje, y una vez estibados todos los bultos nos pusimos en marcha camino de la autopista dirección Behobia, ya que la ruta por Francia es mas corta que por España. Hicimos una parada técnica en el área de servicio de Amorebieta, para repostar tanto los coches como las personas, gasolina y desayuno respectivamente.

Una vez en ruta la siguiente parada no fue hasta el area de Les Pyrenees que está muy bien acondicionada para hacer una comida de campaña, es que los franceses en estas cosas nos dan mil vueltas. Alli dimos buena cuenta de las viandas que portábamos y como no teníamos mucha prisa nos relajamos un bun ratoy tomando un café dando una vuelta por el monumento en homenaje al Tour que tienen alli montado, muy bonito.


Seguimos nuestra andadura hasta el destino previsto, Vielha, donde se encuentra el hotel que iba a ser nuestro campo base durante cinco dias, de cuatro estrellitas de nada, ya que el personal aunque es montañero es bastante sibarita.
LLegamos sobre las seis de la tar
de, hicimos cuatro equipos de tres personas y nos instalamos en sendas habitaciones "de lujo" en seguida salimos a dar una vuelta de reconocimiento por el pueblo y a las 9 a cenar al hotel, pues teníamos media pensión.

Martes 5 de julio, hoy primer dia de montaña, el objetivo elegido es la ascensión al pico Montarto (2.833 m.) El dia amanece espléndido asi que bajamos pronto a desayunar, bufet variado y abundante, alguno se pone morado, es comprensible ya que hay que cargar las pilas, seguidamente breve paso por la habitación para los últimos "ajustes" y mochila en ristre todo el mundo a los coches.
Desde Vielha tomamos dirección a Arties, atravesamos el pueblo y tomamos una carretera asfaltada de unos 6 km. hasta la explanada del Pont de Ressec (1.400m.) alli no nos queda otra que aparcar los vehiculos pues en verano no dejan subir coches, entonces tenemos dos alternativas, subir andando 4 km. de pista o coger las furgonetas taxi 4x4, que por el módico precio de 3,50 E. tiene en servicio el Parque, optamos por la segunda.
Como somos un grupo numeroso y solo hay un taxi tenemos que subir en dos veces, en el primer viaje sube el equipo "B", el equipo "A" teóricamente mas rápido nos quedamos esperando, disfruntando del mágnifico paisaje al segundo viaje.


La fuegoneta nos deja en el Pontet de Rius (1.650m.) en este punto arranca a la izda. el sendero que sube hacia La Restanca, com
enzamos a caminar a las 9:45H. el recorrido está muy trillado por lo que no ofrece ninguna dificultad, solo la meramente física ya que nada mas adentrase en el bosque la pendiente se acentúa notablemente y la caja de cambios se resiente, aunque se lleva con dignidad pues la contemplación de los grandes picos que nos rodean nos anima y como es el primer dia y al principio, no hay todavia cansancio acumulado.

Después
de 45 min. de marcha alcanzamos el lago de La Restanca (2.010m.) con su presa, por la que pasamos hasta llegar al refugio, situado en la otra orilla. Por el camino ya hemos adelantado a los rezagados del primer grupo.

A partir de este pequeño descanso comienza un repecho "pechugón" que cada uno lleva como puede, hasta alcanzar el lago de Cap deth Port (2.230m.), que nos da otro pequeño respiro mientras bordeamos su orilla hasta alcanzar el caos de piedras que hay en su cola, por donde remonta el camino en otra fuerte pendiente hasta el Collado de Cresteda (2.475m.).

En este lugar, reunificación general de los dos equipos, para acometer juntos el acceso a la cumbre, solo faltaban Sanvi y Oyón, que se habían quedado por los alrededores del refugio.

Aqui el terreno nos da un pequeño respiro con una bajadita hasta los alrededores del estany de Monges, camino del refugio de Colomers, pero dura poco, enseguida giramos a la izquierda y acometemos otra fuerte subida que tratamos de suavizar zigzagueando por uno de los varios caminos marcados con hitos y que dejando a la izquierda al Pequeño Montarto nos deposita en el collado del mismo nombre.

LLenos de
moral por la cercania de la meta, nos olvidamos del cansancio y superamos el último repechón que nos separa de nuestro objetivo, el grupo llega un poco estirado pero todos conseguimos reunirnos en la cumbre del Montarto (2.833 m.) felices y contentos.

Son las 13:10 hemos invertido en
la excursión dos horas cuarenta desde el refugio y tres horas y venticinco minutos desde el coche.


La cumbre nos regala unas vistas increibles que disfurtamos durante largo rato, ya que no teniamos demasiada prisa y el tiempo era sensacional, aprovechamos para comer alguna cosilla y reponer fuerzas antes de comenzar el regreso.

Realizam
os la bajada por el mismo camino del ascenso y al llegar a orillas del lago de Cap deth Port elegimos un sitio idoneo para parar y hacer la comida fuerte del dia, o se los bocatas de rigor, aunque el agua estaba que cortaba (de fria) aprovechamos para meter los pies a remojo, incluso alguno se atrevió a bañarse del todo.

Reemprendimos la marcha de nuevo y disfrunta
ndo del entorno alcanzamos La Restanca, continuamos la bajada hasta alcanzar el Pontet de Rius, donde algunos decidimos bajar andando por la pista hasta el coche mientras otros pensaron que ya habian andado bastante y optaron por bajar en taxi.

Bajamos a Arties donde nos eunimos con Sanvi y Oyón, nos tomamos unas cervezas todos juntos y regresamos a Vielha al hotel, donde algunos nos fuimos al SPA antes de cenar.


Miercoles 6 de Julio. Segunda ascensión, zona elegida el circo de
Marimanha. Nos levantamos y al asomarnos a la ventana nos desmoralizamos un poco pues el dia estaba nublado. Bajamos a desayunar animados a pesar de todo y rapidamente todos a los coches camino de Baqueira, el tiempo seguia nublado, cogimos la carretera hacia Beret y un km. antes de llegar nos desviamos a la derecha y estacionamos los vehículos en la explanada de Orri (1.850m.).

A esta
altura la niebla empieza a disiparse, se va y se viene a merced del viento, pero lo mas importante y lo que nos regocija es que se vislumbra el sol en las alturas, asi que preparamos las mochilas y comenzamos a caminar justo donde arranca una de las telesillas.

En un principio, con los golpes de niebla, nos cuesta encontrar el camino, pero enseguida ganamos un poco de altura y ya con tiempo despejado cogimos la senda sin problemas.

Seguimos subiendo por el barranco de Arriu Malo, el sendero ya es bastante evidente, caminamos por un bosque no muy tupido pero el paisaje es muy bonito, con exuberancia de agua y con algunas plantas de frambuesas silvestres jalonando el camino, a nuestra derecha vamos dejando la zona donde estan las pistas de esqui de Baqueira, vemos perfectamente la canal de bajada del famoso Escornacabres y casi sin darnos cuenta, a pesar de que llevamos caminando mas de 1:20 H llegamos al Lago bajo de Baciber (2.150m.).

Tras u
na breve parada continuamos la marcha, aunque dejamos en este punto a la pareja feliz de Sanvi y Oyón, el camino discurre cerca del torrente que alimenta el lago y la pendiente se acentúa pero nosotros sin inmutarnos seguimos aguas arriba y en 35 min. alcanzamos el circo donde se encuentran los lagos, superior de Baciber y Marimanha (2.310m.).

Como tenemos previsto al bajar pasar por este punto aprovechamos para aligerar algo de peso de las mochilas, dejamos el grueso de la comeda y un par de botellas de vino a remojo para que se refresquen. Poco a poco vamos ganando altura por la ladera de la derecha hasta alcanzar el collado, llamado Pas Dera Herradura (2.570m.)

En este punto, Angel, Jorge, Iñaki y Yo acometemos el ascenso final al Tuc de Rosari (2.594 mt.), pues solo nos separan 10 min. mientras el resto del equipo decide pasar y coger directamente la arista dirección al Marimanha, a la bajada les alcanzaremos.

Después de una rápida mirada al majestuoso paisaje que nos rodea y sacar las fotos de rigor para el recuerdo


bajamos a toda prisa para dar alca
nce al resto de grupo.

Le echamos mano en el último tramo de la arista, donde el terreno se com
plica, después de valorar la dificultad, Rafa, Luisma y Jon lo ven jodidillo y decicen bajar hacia el lago, el resto continuamos trepando, a cuatro patas, como las cabras, hacia la cumbre, a pesar del cuidado que ponemos a Jorge se le desprende un gran bloque de piedra y el ruido que hace mientras baja dando botes por la pendiete nos impresiona un poco a todos, pasado el sustillo continuamos, despacito y buena letra hasta alcanzar la cumbre del Tuc de Marimanha (2.628 mt.) el objetivo de la excursión de hoy.


Al llegar alguno echa un grito para soltar la drenalina acumulada en la parte final de la arista. Picamos un poco "comida de pared" nos regalamos la vista con el entorno y enseguida emprendemos la bajada, pues nos esperan abajo.

Eligimos
para la bajada una canal empinada que sale de la cumbre directamente hacia el lago, al principo es herbosa y luego es una canchal, que superamos sin mayores problemas y nos reunimos con el resto del grupo que nos esperaba cerca del lago.


LLegamos juntos hasta la orilla y recuperamos las viandas que dejamos a buen recaduo a la subida y hacemos el amaiketako de rigor, aprovechamos también para refrescarnos ya que, como no hay mucha profundidad el agua no está tan fria como ayer.

Después de saciar el hambre y re
cuperar fuerzas emprendemos la bajada por el mismo camino utilizado al subir por el barranco de Arriu Malo, que nos vuelve a deslumbrar, dejamos atrás el lago bajo de Baciver y llegamos al aparcamiento de Orry donde nos estaban ya esperando Sanvi y Oyón.

Comentando las vicisitudes de la ascensión nos montamos en los coches y como el dia es largo, antes de bajar a Vielha, a cenar al hotel nos fuimos todos juntos ha hacer una excursioncita hasta Montgarry y visitar su y iglesia y convento, hoy convertido en refugio montañero.

Jueves 7 de Julio. Dia de inactividad montañera, que no de descanso, pues teníams previsto hacer algo, vemos el encierro tranquilamente en la habitación y bajamos a desayunar, luego sin demasiada prisa nos vamos de excursión a la zona de Bohí.

Cuando lle
gamos en primer lugar subimos a conocer el entorno de la estación de esqui de Bohi-Taüll, dimos una vuelta por los alrededores y bajamos al pueblo de Taüll, conocimos su famosa iglesia románica con su característica torre, por fuera, ya que cobraban por entrar y la gente prefirió emplear esa pasta en tomarse un vermhout, dimos un paseo para ver el pueblo, que es muy bonito y salimos a uña de caballo, pues el cielo se puso muy negro.

La siguiente parada fué en el balneario de aguas termales de Caldes de Bohí, donde nos perdimos un buen rato paseando por su relajante entorno viendo sus fuentes con surtidores, cascadas, estanques, la verdad es que lo tienen muy cuidado y muy bonito.
!Ah! lo del cielo negro fué una falsa alarma pues volvió a despejar sin soltar ni una gota.

Casi sin darnos cuenta nos dieron la una y las dos y ...... o se la hora de comer, asi que habia que buscar un sitio, un repartidor de hosteleria nos recomendó un bar de carretera (donde suele comer el) y allí nos presentamos.
Al dueño se le quedaron los ojos cuadrados cuando vió aparecer a 12 chicarrones del norte, pero se puso las pilas y nos preparó una mesa, la comida no fúe como para tirar cohetes, pero estuvo mas qu
e digna, ensaladas, pates, conejo, butifarra, en fin salimos contentos y con la tripa llena.
Cuando terminamos,volvimos directamente a Vielha y tras pasar por el hotel nos fuimos a dar una vuelta
por el pueblo a tomar algo. Algunos incluso echaron alguna partida al mus.


Viernes 8 de Julio. En el programa inicial estaba previsto subir al Mauberme, pero desde Bagergue hay que remontar una pista de 6 km. que no es practible con nuestros coches, por lo que hicimos las gestiones oportunas para alquilar algú
b 4x4, como salia bastante caro desistimos y cambiamos de objetivo.

El nuevo de
stino elegido fué el Tuc de Parrós, para su ascensión nos dirigimos al Pla de Beret, donde aparcamos los coches, rodeados de vacas por todas partes y comenzamos a caminar por la pista que sale del aparcamiento y toma dirección Montgarry.

Como siempre Oyón y Sanvi hacen la guerra por su cuenta y se van para otro lado, a la tarde nos veremos.



Son las 10 de la mañana
y el dia está espléndido, después de andar un km. aproximadamente giramos a nuestra izquierda y cogemos una senda que va discurriendo por un bonito (y largo) valle por donde baja el rio Parros. Sin prisa, pero sin pausa vamos ganando altura continuadamente, tenemos que hacer una parada pues el amigo Jorge estrenaba botas y le empiezan a jorobar los pies, menos mal que llevaba unas playeras de repuesto para cambiarse.

Continuamos la marcha y resopla
ndo pues la pendiente se acentúa pero disfrutando del paisaje alcanzamos el collado donde encontramos un pequeño lago o un charco grande, no se yo muy bien, donde tomamos un respiro. Nos ha costado llegar hasta aqui 1:35 H.


Reempre
ndemos la marcha y ahora si hay que ponerse las pilas ante el repechón que tenemos delante, duro de verdad, hasta que llegamos a la arista. Ya solo nos queda ir remontando por ella, el terreno no es complicado pero es larga y continua la pendiente pronunciada, por lo que la gente empieza a quejarse .

Arrecian las protestas cuando llegamos a un punto culminante, donde todos pensaban que ya habian llegado y comprueban que hay que afrontar un moderado descenso y subir todavia otro trozo de arista hasta alcanzar la cu
mbre de verdad, pero bueno ya solo nos quedan 10 minutos.

Alcanzamos por fin la cruz de la cumbre Tuc de Parrós 2.727 mt. es la 1:10
del mediodia, hemos tardado un poco mas de 3 horas en llegar, rapidamente se olvidan todos los "padecimientos" de la subida al contemplar el espléndido paisaje a nuestros pies. La vista del Mauberme es espectacular, disfrutamos del entorno durante un buen rato, mientras comemos algo antes de emprender esl descenso.

Empezamos la bajada y tras desandar lo andado llegamos de nuevo a orillas del pequeño lago del collado donde aparte de refr
escarnos, unos los piés y otros todo el cuerpo, nos comimos los suculentos bocatas que llevábamos para reponer las fuerzas perdidas.


Como pretendemos completar una r
uta circular, en lugar de bajar por el valle de Parrós, por donde habíamos subido, salimos en otra dirección y tras hacer una pequeña remontada alcanzamos el cordal que conduce hasta el Tuc de Cortejás, hasta donde llega una telesilla de la estación de Beret.

Antes de llegar a esta cumbre acometemos la bajada por la "via directa" y entre campas alcanzamos el aparcamiento donde nos esperan los vehículos.

Una vez concluida la excursión, camino del hotel, hacemos una paradita en Salardú para tomarnos una cerveza y mientras nos refrescamos comentamos la suerte que hemos tenido con el tiempo y el éxito de la semana.

Sábado dia 9. Ya solo nos queda el regreso a Bilbao, asi que despues del desayuno, pagamos la cuenta en el hotel y acometemos el viaje, lo realizamos de tacada, con una pequeña parada en Zumaya para dejarle a Jorge, pues le esperaba la familia y el resto a comer a casa.


Mas fotos de la excursión: Pincha AQUI
VALLE DE ARAN

















lunes, 13 de junio de 2011

LISBOA-SANTIAGO (En Bicicleta)





Continuando la linea marcada el pasado año (que rápido ha pasado) de mezcla de deporte, turismo y un poco de espiritualidad, decidimos este año volver al camino de Santiago, pero esta vez por tierras portuguesas. Saliendo de Lisboa y terminando en la Plaza del Obradoiro, en Santiago de Compostela pero realizando "Nuestro Camino Particular" eligiendo las carreteras que discurren lo mas cercano a la costa posible y permitiéndonos alguna licencia de flexibilidad.

Asi que después de programar con antelación las localidades de principo y final de cada etapa, elegir y reservar los hoteles correspondientes, diseñar minuciosamente los recorridos en bici (mapa en ristre), alquilar la furgoneta de apoyo (buscando la mas idónea para nuestras necesidades) y definir el avituallamiento a llevar (ardua labor toda esta, relizada con abnegación), por fin, casi sin darnos cuenta, llegó el momento de ponerse en marcha.

El Jueves día 2 a las 6 de la tarde fuimos pasando los miembros del equipo, Andoni, Juan, Gabri, Asier, y Yo (o sea Pablo) por la lonja, base de operaciones, en Miribilla par dejar preparada toda la impedimenta, maletas, bicis, comida de ruta, repuestos, etc. etc. para cargar el dia siguiente.

El Viernes día 3 , estábamos todos como clavos a las 9 de la mañana en el punto Cero, (lonja de Andoni) para estibar todos los trastos, estando en este proceso, se acercó a despedirnos nuestro buen amigo Txus, componente del grupo del año pasado, que éste, por mas y mas que se le ha insistido no ha habido manera de convencerle para que se uniese al equipo, asi que con ojitos llorosos se quedó en tierra, mientras nosotros a las 10 y cuarto en punto arrancamos camino a la aventura.


Con la canción de "la novia del pescador" (emblema del grupo) en los labios acometimos la ruta por la autopista, Burgos, Valladolid



comida de campaña en el ya conocido enclave de la playa fluvial de Tordesillas, Salamanca





y entarada en Portugal por la frontera de Fuentes de Oñoro y de alli via directa dirección Lisboa. Tras una "leve" pérdida en el itinerario, por fin, llegamos a Estoril, que es donde nos alojamos, a las 8 y cuarto, después de 11 horas de viaje (no he hecho mal la cuenta, lo que pasa es que en Portugal es una hora menos que en España)


Tras realizar el "check-in" e instalarnos en el hotel salimos a toda pastilla a la cercana Cascais donde nos dió tiempo a callejear un poco esta bonita población, con bastante ambiente, degustar una cena para irnos poniendo al corriente de la gastronomía portuguesa, y rapidito a la cama que, aunque somos de Bilbao, el cansancio del viaje se empezaba a notar.

Sábado día 4 programado dia de asueto para dedicarlo a visitar Lisboa. Asi que después de desayunar en el hotel (flojito) nos bajamos a pié hasta la estación de Estoril y cogimos el tren, media hora de trayecto hasta el centro, por alli anduvimos paseando por La Baixa, Plaza del Comercio, la peatonal Rua Augusta y alrededores.


Como no podía ser de otra manera nos montamos en el eléctrico (tranvía) y tomamos dirección al Barrio Alto, ya que en la otra dirección, hacia Graça, iban a tope (por lo del castillo) y no paraban, asi que nos patemos el barrio subiendo hasta los jardines de San Pedro de Alcántara, desde donde hay una buena vista de la ciudad y del Castelo de San Jorge.


De alli cerca sale una especie de tranvía-funicular que baja una pronunciada cuesta hasta la Plaza Restauradores, pero cobraban 5 Euros por la bajada, un recorrido de unos trescientos metros, asi que nos los bajamos andando por una acerita al lado de las vías, como hacen la gran mayoría de los lugareños,
seguimos paseando por la cercana Plaza del Rossio, bajo un calorazo de justicia (41º) visitamos el famoso elevador de Santa Justa (sin subir) y como ya era hora sin mas dilación nos fuimos a comer.
Ibamos a tiro hecho pues nos habian recomendado un restaurante que se llama Regional y que estaba cerquita, y la verdad es que fué una acierto, comimos muy bien y bastante barato.

Después de comer volvimos paseando hasta la estación y cogimos el tren de vuelta, dos disidentes, Asier y Gabri, se volvieron al hotel, que querian darse un baño en la piscina dijeron, el resto nos bajamos en Belem para visitar el monumento a Los Libertadores, la Torre de Belem y Los Jerónimos.

Cuando estábanos en lo mas álgido de la visita, de repente se puso el cielo negro y se preparó una tormenta que nos hizo correr de lo lindo (dos veces) para no empaparnos, pues en un momento cayó "la mundial".


Una vez pasados los dos aguaceros, cortos pero intensos, regresamos al hotel, nos "arreglamos" y ya todo el equipo reunido nos tomamos unas birritas y bajamos a dar una paseo y cenamos en un restaurante que estaba en el paseo marítimo entre Estoril y Cascais.

A partir de aqui se acaba el relajo y comienza el ciclismo, con etapas a "cara de perro".


Domingo dia 5
Pr
imera etapa: Ericeira-Nazaré.

Esta etapa comenzaba con un tramo neutralizado de 40 km. que realizamos en la furgoneta. Salimos de Estoril a las 9 de la mañana con un dia precioso de sol pero al llegar a Sintra nos encontramos con una densa niebla, pensamos que sería pasajera, pero en Mafra continuaba nublado y al llegar a Ericeira, comienzo real del pedaleo, seguia tapado y con un viento bastante fresquito, pero nadie se amilanó, solamente yo porque me tacaba conducir la furgo y hacer de botillero del grupeto.



El personal, con gran entusiasmo cogió sus manguitos, chubasqueros (porsiaca) llenó los bidones, unas barritas y unos geles al bolsillo y carretera y manta.


La etapa va discurriendo por cerca de la costa por sitios muy bonitos con playas preciosas, la carretera bastante buena pero el perfil muy puñetero con constantes subidas y bajadas y mas de un repechón de esos que calientan la orina, seguro que el que mas disfrutó fui yo comodamente sentado en la furgo, sacando fotos y animando a los esforzados de la ruta.

Asi, poco a poco llegamos a Serra d'el Rei, km. 62 de etapa donde se paró en un área de servicio con sus mesitas para hacer el clásico avituallamiento anticiclista, embutido rico rico, jamón, salchichón, bocata de bonito, etc. los frutos secos y barritas, para mejor ocasión.
Aprovechando la parada Andoni decidió dejar la bici y acompañarme en la bici, asi que recogimos los bártulos y arrancamos de nuevo.

Enseguida pasamos por Obidos, que es un pueblo medieval amurallado muy bonito (asi que estaba de bote en bote de visitantes).

Siguiendo la ruta prevista llegamos a Sao Martinho do Porto y entramos a visitar la playa pues es un rincon que merece la pena ver. Aqui nos adelantamos con la furgo hasta Nazaré, final de etapa, para buscar el hotel, que resultó ser un hotelazo fantástico, nuevo y ubicado en un sitio con unas vista espectaculares del pueblo, eso si, habia que subir un cuestorro de manda carallo, con su trozo de pavés y todo, un buen colofón para acabar los 116 km. de etapa, pero era la primera y la gente estaba fresca.


Aunque estaba nublado no nos cortamos ni un pelo y nos dimos un pedazo de baño en la piscina al aire libre antes de bajar al pueblo a dar una vuelta y cenar.



Estos manjares los vimos (varias veces) pero no los catamos, cenamos PASTA que costaba menos pasta y venia mejor p'al cuerpo.





Lunes dia 6 Segunda etapa: Nazaré-Figueira da Foz.

Empezamos esta jornada con un buen desayuno en el hotel a las 8 de la mañana. Después de estibar el equipaje en la furgoneta, esta vez le tocó conducir a Juan, realizamos todos los preparativos pertinentes y salimos en bici desde la puerta del hotel a las 9 de la mañana.

El tiempo no estaba nada bueno, estaba bastante nublado y hacia fresco, anduvimos toda la etapa flirteando con la lluvia, en algún momento incluso llegó a caer un ligerísimo sirimiri, pero no llegamos a mojarnos.

Entramos a ver la playa en Sao Pedro de Moel. La carretera discurre en esta zona por una especie de parque natural entre dunas y pinares, llana, buen firme y sin tráfico, una gozada. Mas adelante paramos en la playa de Pedrogao donde aprovechamos para hacer un ligero avituallamiento

En Monte Redondo (km. 66 de etapa) se volvió a parar para tomar un café y un pastel.
A partir de aqui la carretera ya no es tan buena y el tráfico ya es bastante molesto. A la entrada de Figueira da Foz nos encontramos con un puente altisimo y muy largo, sin arcén y con tráfico de camiones muy intenso y como Juan se habia adelantado con la furgo no nos quedó otra que pasarlo, menos mal que tenia una pequeña acera peatonal, que es la que utilizamos, y asi todo mas de uno las pasó canutas. (En total nos salieron 96 kms.)

Preguntamos por el hotel (Costa da Prata II) y lo encontramos rapidamente pero nos defraudó bastante, ya que para ser tres estrellas era un poco cutre. La verdad es que el pueblo tampoco es gran cosa, eso si, tiene una gran playa, pero como hacía frio no la pudimos catar.

Despues de las duchas y estiramientos de rigor nos fuimos a cenar a un pueblito cercano Buardos, 20 minutos andando por el paseo de la playa. Nos habian recomendado un restaurante y estaba cerrado, pero encontramos otro muy coqueto en el que cenamos de maravilla, igual hasta tuvimos suerte.


Martes dia 7 Tercera etapa: Figueira da Foz-Averio.

El dia, en principio tenia mucho mejor pinta que el dia anterior, estaba mucho mas despejado, pero....... andaba aire. Desayunamos rapidamente y a las nueve ya estabamos pedaleando.
En esta etapa Asier fué el encargado de llevar la furgo.

Elegimos comenzar el recorrido placidamente por el paseo de la playa pasando por Buardos y enseguida !Oh sorpresa! encerrona al canto nos topamos con un "puertecito" de unos 4 km. durillo, con el firme des.....trozado y para mas inri el viento que pegaba duro, por lo menos tenia una cosa positiva, buenas vistas, aunque no se si alguno las disfrutó. Al empezar a bajar, vaya traqueteo, te temblaban hasta los empastes menos mal que a poco mas de un km. en un cruce a la izquierda entramos en una carretera con el suelo en perfectas condiciones !que alivio¡

Al llegar a Quiaios entramos una zona de dunas a la orilla de la playa con una buena carretera solitaria, otra delicia para andar en bici, solo que el fuerte (muy fuerte) viento molestaba mucho, hasta La barra de Mira, donde realizamos el amaiketako, a 44 km. de la salida.


Un sitio precioso, la playa cerquita, un arbolado con mesas y un lago ideal con patos y todo, asi que la parada fué un poco mas larga que lo habitual.

Retomamos de nuevo la marcha con el buche lleno y al llegar a Ilhavo, como la carretera y el tráfico se complicaban, decidimos montarnos en la furgoneta, dando por finalizada la etapa, 73 km. en total. Nos faltabn 7 hasta Aveiro.

Nos alojamos en el hotel Veneza, que por cierto estaba fenomenal, Aveiro tiene una zona, la parte antigua, muy bonita, con unos canales en los que hay una especie de góndolas y le llaman la Venecia portuguesa (de ahí el nombre del hotel).



Después de instalarnos y tomar una reparadora ducha, nos fuimos a dar una paseo por la zona de las playas, que están a unos 8 km. del centro y visitar el pueblo de pescadores de Costanova con sus típicas casas originalmente pintadas a rayas de diferentes colores.

De regreso al centro, una vueltita (corta) por el casco antiguo, unas fotos y a cenar.
Fuimos a un restaurante típico que nos habian recomendado en el hotel, muy acertadamente por cierto, nos metimos un arroz con rape (tamboril que dicen ellos) que no se lo saltaba un gitano, amén de otras muchas cosas de picoteo, postres, incluso algún chupito. Seguidamente una copita en un garito y a la cama a "cicatrizar".

Si es que así no hay manera de bajar ni un gramo, si no todo lo contrario.


Miercoles día 8 Cuarta etapa: Aveiro-Oporto.

Como el tráfico alrededor de Aveiro a estas horas de la mañana es bastante denso, decidimos comenzar la etapa un poco en las afueras de la ciudad, así que, despues de desayunar nos montamos todos en la furgo, conducida hoy por Andoni, y arrancamos.

A unos 10 km. nos montamos en las bicis y empezamos con el pedaleo, al llegar a Estarreja ,en una rotonda, como el itinerario estaba una poco confuso, hubo un conato de pérdida, o sea la furgoneta se fué para un lado y nosotros para otro. El problema no fué muy grave, después de preguntar en una gasolinera y tras un par de llamadas de móvil, en 15 minutos estábamos todos juntos camino de Furadouro, este pueblo tiene una playa muy maja y decidimos hacer una paradita para tomar un refrigerio.


Continuamos la ruta y hasta Esmoriz la carretera de nuevo es una maravilla, dunas, pinares y ni un alma, para nosotros solos.


A partir de aquí de nuevo a sufrir, carretera con firme regular, sin arcén y con bastante tráfico, a la salida de Espinho paramos en el aparcamiento de un supermercado y nos montamos un avituallamiento en toda regla, sandia (recien comprada) incluida.

Tras un cambio de impresiones, vistas las "complicaciones" decidimos por unanimidad dar por finalizada la etapa en este punto, tras 63 km. recorridos y continuar hasta Oporto en la furgoneta, como señores.

Al llegar al hotel de turno (Ipanema Park, 5 estrellas) nos bajamos de la furgo vestidos de ciclistas y un señor con librea roja y gorra de plato nos recibe y nos abre la puerta, llama a unos botones y nos decargan el ejipaje, nos guardan las bicicletas, nos aparcan la furgoneta y nos suben todas las maletas a las habitaciones !una pasada¡

Después de las duchas y relajamientos preceptivos, quedamos para dar una vuelta. Como Oporto es muy grande, el hotel no estaba céntrico, asi que cogimos un tranvía (eléctrico) del año del cólera y por toda la orilla del rio nos llevó hasta el casco histórico, que es bonito pero está muy decadente, hay multitud de casas, calles enteras, en algunos casos que están deshabitadas, constrcciones buenas de hace 100 ó 150 años que se han ido deteriorando y como no hay "tela" para arreglarlas la gente se ha ido a otra parte.
Subimos callejeando hasta la parte alta de la margen derecha del Duero y pasamos a píe por el puente de Eiffel (por donde pasa el metro) a la otra orilla del rio y bajamos hasta la zonas de las bodegas en un telecabina turístico que han hecho nuevo.

Ya que estábamos en la zona "adecuadada" tomamos unos oportos y nos fuimos a cenar. Estuvimos en un restaurante nuevo muy bonito, con una camarera muy simpática, pero la cena no llegó a regular.

Tomamos un par de tragos en dos garitos y a continuación nos fuimos al hotel en taxi, pues estaba lejos y era tarde.


Jueves dia 9 Quinta Etapa: Oporto-Viana do Castelo.


Después de un opíparo desayuno en el hotel, cargamos los bártulos y salimos en la furgoneta (hoy me tocaba conducir a mi) para eludir todo el recorrido urbano y caótico de los alrederores de Oporto, pensábamos recorrer 10 km. a lo sumo y comenzar con el pedaleo, pero nos encontramos con mas de 20 km. de carretera empedrada, pavés puro y duro, así que el personal dijo que nones y hasta Vila do Conde (Km. 26 según el libro de ruta) nadie se montó en la bici.

Como la etapa, con el recorte, no quedó muy larga, 52 km. en total, no se realizó avituallamiento, solo hicimos una pequeña parada para beber algo en Belinho. A partir de aqui yo me adelanté con el vehículo hasta el final de etapa para localizar el hotel donde nos alojábamos y volví en busca del equipo para conducirles a destino.

El hotel, Axis Viana Business, de cuatro estrellas es nuevo y está de cine, llegamos a las 15 H. y tras contarles que no habíamos comido, nos abrieron el comedor para nosotros, pues ya estaba cerrado, el caso es que a las 15,30 nos estábamos poniendo las botas con el bufet.



Una vez recuperadas las fuerzas, subimos los trastos a las habitaciones y despues de instalarnos y descansar un buen rato, nos bajamos al SPA, que era gratis, para terminar de relajarnos en sus instalaciones, sauna, turco, y baño con chorros por doquier.



Después de cambiarnos nos fuimos a conocer el pueblo, que por cierto es muy bonito, y como encima habia un mercado medieval, estaba engalanado y habia bastante ambiente, asi que nos dimos unas vueltas y tomamos unas cervecitas.
Tras dar buena cuenta de unas hermosas lubinas en la cena en un típico restaurante nos volvimos a dormir al hotel.



Viernes dia 10 Sexta etapa: Viana do Castelo-Vigo.

Ultima etapa en bici prevista. Comenzó llevando la furgoneta el amigo Juan. Salimos del hotel despues de desayunar, en abundancia, como siempre, con la intenición de ascender hasta la colina que domina el pueblo de Viana do Castelo, donde se encuentra el templo de Santa Luzia pues nos habian dicho que es digno de visitarse.
Comenzamos la subida mas chulos que la pera, pero desistimos enseguida al ver que la carretera hasta arriba, mas de 3 km. estaba toda adoquinada y no en muy buen estado que digamos, así que, solamente pensando en la bajada, nos dimos media vuelta y nos dirigimos a coger la N-13 hacia las playas del norte rumbo a España.

Esta carretera está muy bien para andar en bici pues está recien asfaltada y atraviesa por unos lugares muy bonitos, ademas no había demasiado tráfico, por aquí si que disfrutamos un buen rato. Hicimos una breve parada para beber algo en Moledo y continuamos hasta las inmediaciones de Sao Pedro da Torre, Km. 53, donde hicimos el avituallamiento de verdad y se cambiaron el turno de conducción Juan con Asier.

Emprendimos de nuevo el pedaleo y salvo el paso por el centro de Valença do Minho (mas adoquines) seguimos disfrutando de una buena carrtera hasta la frontera en Tuy.


A partir de esta localidad se empezó a complicar la cosa, primero cogimos una carretera equivocada y tuvimos que dar la vuelta, luego sin quererlo, nos metimos un tramo por una autovia (que peligro), llegamos a Porriño y tras preguntar en varios lugares y comprobar que lo que nos faltaba hasta Vigo por carreteras generales era bastante confuso, decidimos dar por finalizada la etapa y llegar al hotel en la furgoneta. nos salieron hasta este punto 83 kms. del ala.
El hotel Samil está un poco caduco, pero está encima de la playa por lo que algunos valientes (Juan y Gabri) se fueron a dar un baño, el resto preferimos el agua calentita de la ducha.
A las 8 de la tarde cogimos el autobús y nos fuimos al centro estuvimos dando un paseo y tomando unos aperitivos por el barrio de La Piedra y luego cenamos en un rest. que se llama El Capitán, muy bien por cierto, pero los precios ya no son los de Portugal.


Como al dia siguiente no habia dia que andar en bicicleta nos fuimos a estirar la noche un poquito, estuvimos tomando un cuba en un pub que es una pasada de bonito, parece un museo, tiene hasta un tranvia dentro, se llama Twenty Century Rock.

Mas tarde, ya por la zona de Samil tomamos algo en un sitio con música en directo, y al lado del hotel nos encontramos un local con un congreso de bailes latinos, especie de fiesta donde "nos colamos" y tomamos la espuela y Juan pudo echar unos bailables, de los que tanto domina,para quitar el "sincio".


Sábado dia 11 Traslado: Vigo-Santiago de Compostela.

Este día nos levantamos sin prisa, ya que era de "excursión", desayunamos tranquilamente y nos fuimos a dar una paseo por la playa de Samil y sacar unas fotos para el recuerdo, seguidamente nos montamos en la furgoneta, cogimos la autopista y nos dirigimos para Santiago.


Después de aparcar, indebidamente por cierto, nos fuimos primeramente a la plaza del Obradoiro para recabar el obligado documento gráfico y después a la oficina del peregrino para obtener la Credencial Compostelana acreditativa de nuestra andadura, muy apreciada por algunos, menos mal que no tuvimos que hacer mucha cola.



Tras estos obligados trámites, un par de cervezas por el casco con unos amigos que nos encontramos casualmente y al Monte do Gozo que es donde teníamos el alojamiento.


Nos instalamos en el "Hotel" Ciudad del peregrino, bastante sensillito y después de comer un poco y descansar un rato, bajamos de nuevo a Santiago a dar una vuelta, hacer las compras de rigor para quedar bien con la Family y por supuesto a cenar.


Domingo día 12 Viaje de vuelta: Santiago-Bilbao.

Como todo en la vida este viaje llegó a su fin, así que recogimos los bártulos, estibamos la furgoneta y nos dispusimos a viajer, salimos de Santiago a las 10 de la mañana, algo mas tarde de
lo previsto, ya que tivimos que esperar !yo que sé cuanto tiempo! para recoger unas empanadas que se encargaron el día anterior, y lo "mejor" es que no llegaron.


Elegimos para volver la ruta de Benavente en lugar de la de la costa, paramos en El Padornelo a tomar un café y en Carrión de los Condes a hacer una comida de campaña.


Tras 8 horitas de viaje llegamos todos sanos y salvos, además de contentos, al Bochito y cada mochuelo a su olivo. Ya solo nos queda esperar a ver que nos depara el destino para el año que viene.